Ir al contenido principal

Seminario "La configuración del patrón filosófico español tras la Guerra Civil"



SEMINARIO:
 
"LA CONFIGURACIÓN DEL PATRÓN FILOSOFICO ESPAÑOL TRAS LA GUERRA CIVIL"
 
 
Coordinadores: 
Antonio García Santesmases y Francisco José Martínez.
 
Se trata de efectuar algunas calas en el libro de José Luis Moreno Pestaña, La norma de la filosofía 
que trata de cómo se va configurando la filosofía española en los primeros años del franquismo 
en relación especialmente con la figura de Ortega. El presente libro es una muestra de sociología de la filosofía 
que reconstruye el panorama filosófico tras la guerra civil a partir del análisis de los debates que tuvieron lugar 
en esos años cuarenta y cincuenta, teniendo en cuenta no solo sus contenidos doctrinales sino también 
la inserción institucional de los autores que los protagonizaron.
 
 
 
PROGRAMA
Viernes, 22 de noviembre de 2013
 
12.00. h. Presentación: Antonio García Santesmases (UNED)

12.20. h. José Luis Moreno Pestaña (Universidad de Cádiz)
La filosofía como institución en el primer franquismo.
(Presentación del libro La norma de la filosofía, Biblioteca Nueva)

Comida

17.00. h. Jesús Díaz (UNED)
La recepción de Ortega en la filosofía española tras la Guerra Civil

19.00. h.  Antonio García Santesmases (UNED)
José Luis Aranguren y la Generación de 1936 

Sábado, 23 de noviembre de 2013

11.00. h. Francisco José Martínez (UNED)
La disputa Sacristán - Bueno: La filosofía como substantivo o como adjetivo

Comentarios

Democrito ha dicho que…
Tiene muy buena pinta este seminario. El programa excelente, espero poder acudir.

Entradas populares de este blog

¿Qué es un foucaultiano?

Intervención ayer en Traficantes de sueños durante la presentación de Foucault y la política


¿Quién es un buen lector de Foucault? Es uno que no toma de Foucault lo que le viene en gana, sino el que aspira a tener por entero el espíritu de Foucault “porque debe haber el mismo espíritu en el autor del texto y en el del comentario”. Para ser un buen lector de Foucault, un buen foucaultiano, deben comentarse sus teorías teniendo “la profundidad de un filósofo y no la superficialidad de un historiador”

Es una broma. En realidad, el texto anterior resume "¿Qué es un tomista?", un texto del insigne filósofo de la Orden de predicadores Santiago Ramírez, y publicado en 1923. Pero los que comentan filósofos, Foucault incluido, siguen, sin saberlo, el marco de Ramírez. Deberían leerlo y atreverse a ser quienes son, tal y como mandaba Píndaro. El trabajo filosófico, desde esta perspectiva, consiste en
1.Se adscriben a una doctrina y la comentan mediante paráfrasis más o menos logradas y p…

El pueblo de Tebas se aburre de Creonte y Antígona

Sófocles contiene una filosofía profunda de la democracia, no cabe duda. En este blog se ha comentado el clásico de Bernard Knox y, entre los autores que uno frecuenta, Foucault y Castoriadis han promovido lecturas sugerentes sobre las enseñanzas democráticas del genio de Colono. La de Castoriadis resulta de especial interés, pues consigue invertir la espontánea apuesta “libertaria” por Antígona y a mostrarnos la razón que asiste a Creonte. Si la tragedia funciona como filosofía de la democracia es porque renuncia a un Eje del Mal y nos ahce comprender cómo el orgullo nos conduce a aquello que odiamos ser: es la lección de Edipo, prototipo de caudillo sinceramente democrático. Cualquier lector que se entretenga en Sófocles comprueba cómo los personajes se contradicen y ocupan posiciones muy distintas en una y otra réplica. Lo que los lleva a la tragedia es la rigidez, la falta de comprensión de que la verdad se les escapa, de que no pueden tener razón solos. De hecho, el mítico Teseo,…

La identidad de clase en los años de los significantes flotantes

(He aquí el comentario que se ha publicado hoy en la página web de Sinpermiso y a la que se puede acceder pinchando aquí)
Un libro debe juzgarse por los interlocutores que escoge. El trabajo de Ricardo Romero Laullón y de Arantxa Tirado Sánchez se esfuerza por establecer un diálogo con lectores no entrenados en las discusiones académicas. No resulta fácil porque el libro presenta sus argumentos invocando un doble registro. Por un lado, se encuentra la experiencia personal de los autores. Por otro, ambos son universitarios y recurren a argumentación teórica. Si hay algo que me escame de su trabajo es la saña, por cierto muy a la moda, con la que aborrecen la cultura académica, cultura sin la cual no hubieran podido escribir. Ciertamente, acuden a una lecturas quizá minoritarias pero no menos académicas. Como buen libro escrito a cuatro manos todas las hebras no se encuentran bien anudadas en el cáñamo del discurso y uno puede saltar de estados de la cuestión muy solventes a desahogos. M…