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Una guía sobre el sorteo editada por nuestro I+D



En el campo de las humanidades en general, y la filosofía en particular, no estamos habituados a la transferencia de resultados de nuestra investigación. Y, sin embargo, bastantes problemas cotidianos se desarrollan desde supuestos filosóficos inadvertido. Nos pareció que eso sucede específicamente en los problemas que tocan a la participación democrática, asunto sobre el que los grandes filósofos clásicos desarrollaron reflexiones precisas en las que se discutía cómo incentivar la participación, a partir de qué umbral un dispositivo político merecía ser llamado democrático, cuándo, pese a lo que proclama, oligárquico, dónde se fusionan dinámicas de exclusión sutiles unidas a otras de integración que impiden definir con claridad la naturaleza del mentado dispositivo. 
La reflexión filosófica sobre el sorteo se encuentra bien adaptada a ese problema. Tal mecanismo -arracional como explica Oliver Dowlen en el primer ensayo de este libro- de distribución de cargos políticos había ocasionado fuertes discusiones mientras representó un rasgo distintivo de las democracias. La crisis de las democracias representativas ponen de actualidad problemas homólogos a los que ocuparon a un Aristóteles o a un Francesco Guicciardini. Desgraciadamente esa parte de sus obras suele pasar desapercibida en cierta filosofía y ciencia políticas que, preocupadísimas por las generalizaciones que dan boato discursivo a los autores, estiman en poco la discusión de los programas políticos desde los que se piensa. Como si lo segundo, sobre todo en la tradición señalada (y tal vez también en otras...), pudiera clarificarse sin lo primero.
Tras un proceso de inserción prolongada en el terreno político -en un marco que describe bien la teoría de la investigación-acción colaborativa-, Jorge Costa nos propone una reflexión sobre qué resistencias levanta el sorteo, cómo hacer para solventarlas y clarificarlas; lo hace intentando bajar a las mayores precisiones sin perder la claridad expositiva. La unión de reflexión teórica, precisión sociológica y rigor en el análisis de las políticas públicas vuelve su texto una aportación de primer orden. 
Oliver Dowlen, uno de los teóricos importantes contemporáneos sobre el sorteo, nos ofrece -en traducción de José Luis Bellón- un marco teórico desde el que resulta fácil situarse en los debates sobre el sorteo de la ciencia social y la filosofía política actual. En uno y otro texto, el lector se encontrará los problemas similares a los que se plantearon en las primeras democracias porque el tiempo, en el plano del pensamiento, no transcurre con el del calendario. El trabajo de edición ha estado a cargo de Juan José Gómez Gutiérrez.
Esperamos que esta publicación, realizada dentro de un proyecto con escasísima financiación (y cuyo alcance el lector puede juzgar leyendo este blog), ayude a extender tales debates y a mejorar la comprensión de la democracia que queremos -y de por qué para ella sigue siendo necesario la filosofía y la investigación social crítica. Todo aquel que desee discutirla con nosotros nos tiene a su disposición.   

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