La disputa política, como señalé la semana pasada , se organiza entonces alrededor del concepto de libertad, lo cual no es evidente. La derecha podría haber escogido un modelo de igualdad frente a otro -igualdad formal, que persigue las barreras de género y raza, frente a igualdad socialdemócrata o socialista que persigue las barreras de clase o defiende la compensación para los peor situados por la naturaleza/cultura-, donde habríamos encontrado la misma complejidad que respecto de la libertad. Ha escogido el término libertad porque, sin duda, el proyecto de acomodarse a los dictados de las finanzas no reconoce más libertad seria que la del inversor. Cuando se utiliza algún parámetro igualitario, por ejemplo el nacional, sirve exclusivamente para oponerlo a minorías -ejemplo de mal nacionalismo- o inmigrantes colonizados por religiones supuestamente patológicas por definición. El anti-islamismo o el antinacionalismo -de las minorías- es el igualitarismo de los cínicos. En cualquier ca...