“La más extravagante de las ideas que puede anidar en la mente de un político es creer que basta que un pueblo entre a mano armada en un pueblo extranjero para que éste adopte sus leyes y su constitución. Nadie quiere a los misioneros armados, y el primer consejo que da la naturaleza y la prudencia es rechazarlos como enemigo”. Lo proclamaba Robespierre el 2 de enero de 1792, siguiendo la línea de su otro gran discurso antibelicista (el del 18 de diciembre del año anterior). Estamos en el Año IV de la Revolución y la dinámica guerrera la impulsan sobre todo los girondinos. Las Guerras Revolucionarias, al comienzo de defensa pero luego de expansión, serán fatales en la dinámica que se acabará llevando por delante las conquistas democráticas. Porque los primeros tiempos de la revolución conocieron la eclosión de una enorme democracia municipal, de una participación intensísima, todo ello acorde con la impresionante mutación política que, aun siendo la revolución una monarq...
"Huíd de escenarios, púlpitos, plataformas y pedestales. Nunca perdáis contacto con el suelo; porque sólo así tendréis una idea aproximada de vuestra estatura." Juan de Mairena/Antonio Machado