Ir al contenido principal

Un libro coordinado por Javier Ugarte


El objeto de estudio de “Una discriminación universal” no es exactamente la vida de los homosexuales. Tampoco se centra en la visión que tenía de ellos la España franquista, periodo que comienza con el final de la Guerra Civil en 1939 y podría decirse que concluye en 1977, cuando se promulga la Ley para la Reforma Política.

La finalidad del libro consiste en conocer cómo se construyó la homosexualidad en aquellas décadas, en cuanto categoría de pensamiento a la vez que fenómeno social. Se trata de indagar en los dispositivos que desde ámbitos como la teología, el derecho, la psiquiatría, etc., tejieron una matriz en la que se insertó esa orientación del sexo y el afecto. Es sabido que la construcción realizada no dejaba resquicios para otra actitud que la condena y la persecución. Si algunos homosexuales encontraron comprensión en su familia o amigos —lo que, dados los patrones morales de aquellas décadas, sería excepcional—, esa actitud derivaría de las virtudes y sensibilidad de quienes les rodeaban. No podía surgir de las ideas imperantes, porque la mayoría tuvo que disimular su condición y padeció en su esfuerzo por expresar sus sentimientos, convertir en realidad los deseos y desarrollar sus emociones. Instancias de poder como el ejército, las autoridades civiles y religiosas, junto a la medicina, se esforzaron por cerrar los huecos que podían existir para la dignidad, tanto en la sociedad como en las conciencias.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Los abrigos cambiados

Abraham Lincoln contaba cómo una vez contempló la pelea de dos borrachines y que, cuando terminó, salieron cada uno con el abrigo del otro. A menudo la política es así, y consiste en conflictos en los que nos ponemos ebrios y acabamos abrigándonos en lo que detestamos de nuestro adversario.
Introducir algo de claridad supone pensar en lo que vemos y en aquello que el otro ve. Evidentemente, la ebriedad y la ceguera ocurren porque miramos de modo tremendamente selectivo. Así ocurre, por ejemplo, en nuestro problema nacional español. Donde el partidario de la unidad detecta egoísmo injustificado de ricos, el de la secesión solo percibe un derecho democrático evidente: no se puede estar juntos a la fuerza. Y donde el partidario de la secesión denuncia la violencia estatal, el de la unidad recuerda la protección de las personas silenciadas por el nacionalismo. Personas cuyos votos no se cuentan, cuyas manifestaciones se empequeñecen y cuya identidad nacional se reduce a simple residuo colo…

¿Qué es un foucaultiano?

Intervención ayer en Traficantes de sueños durante la presentación de Foucault y la política


¿Quién es un buen lector de Foucault? Es uno que no toma de Foucault lo que le viene en gana, sino el que aspira a tener por entero el espíritu de Foucault “porque debe haber el mismo espíritu en el autor del texto y en el del comentario”. Para ser un buen lector de Foucault, un buen foucaultiano, deben comentarse sus teorías teniendo “la profundidad de un filósofo y no la superficialidad de un historiador”

Es una broma. En realidad, el texto anterior resume "¿Qué es un tomista?", un texto del insigne filósofo de la Orden de predicadores Santiago Ramírez, y publicado en 1923. Pero los que comentan filósofos, Foucault incluido, siguen, sin saberlo, el marco de Ramírez. Deberían leerlo y atreverse a ser quienes son, tal y como mandaba Píndaro. El trabajo filosófico, desde esta perspectiva, consiste en
1.Se adscriben a una doctrina y la comentan mediante paráfrasis más o menos logradas y p…

Didáctica ciudadana: la vida política en las plazas. Etnografía del movimiento 15M

Acaba de publicarse la obra de Adriana Razquin Mangado Didáctica ciudadana: la vida política en las plazas. Etnografía del movimiento 15M, dentro de la colección Antropología y estudios culturales de la Editorial de la Universidad de Granada. Sin duda, el trabajo más ambicioso de etnografía de las asambleas, unido a una reconstrucción documentada del origen del 15M. Ojalá esta obra tenga una recepción -académica y política- a la altura de sus grandes cualidades. Mucho puede aprenderse no solo de una etnografía realizada con mimo y cruzando fuentes, sino también de las innovaciones -reconstruidas en términos de culturas prácticas- que permitieron sobrevivir -y también pusieron en tensión- a las asambleas. Las asambleas, por paradójico que pueda resultar, han sido objeto de escasas reconstrucciones sociológicas complejas. Su nacimiento y desaparición suelen saldarse con imágenes biológicas (efusividad y agotamiento), meteorológicas (igual que aseveraba Spengler sobre la filosofía griega…