Este encuentro tiene como finalidad hacer un balance crítico de lo que fue una de las experiencias políticas más singulares desde la Transición española, el ciclo 15M-Podemos. Partiendo de la crisis financiera de 2008 y su respuesta austeritaria como forma de salida a la misma por parte del poder, trataremos de aproximarnos a esa insurrección democrática, así como a las apuestas organizativas a distintas escalas que surgieron a partir de 2014 con Podemos y las apuestas municipalistas: un periodo de politización masiva y popular que desbordó no solo a partidos y sindicatos, sino también a los propios movimientos sociales. Durante esta fase, en efecto, diversas experiencias trataron de dar respuesta a las clásicas preguntas sobre la táctica y la estrategia, sobre la organización, así como el poder, el Estado, el gobierno, etc. Con este balance lo que se pretende es recuperar las principales potencialidades, así como los límites de dichas experiencias. En definitiva, se trata de mirar hacia nuestro pasado reciente para tratar de prepararnos para la crisis que parece estar por venir.
Para ello contaremos con la presencia de Jose Luis Moreno Pestaña, autor de Los pocos y los mejores, de Montserrat Galcerán autora de Activistas en Cibeles y Emmanuel Rodríguez autor de El efecto clase media.
Podrís seguir el debate aquí:

Comentarios
Diría que me ha afectado profundamente porque es una perfecta fotografía de mi relación con ese ciclo entre el 2013 y octubre del 2014. Tengo que reconocer, aunque no me guste, que es todavía más precisa cuando habla de las limitaciones y del papel de esos adultos jóvenes con títulos universitarios que exigían la parte que esperaban obtener a cambio de su inversión en capital cultural (universidad). Yo compartía esa decepción y esa rabia, aunque no provenga de clase media ni ese haya sido nunca mi medio.
Está todo lo que pasó en aquellos meses, todos los temas de las conversaciones que se tenían por entonces (la podemización del movimiento, los mejor y lo peor de las asambleas, los profesionales de las asambleas que las dejaban hablar y hablar y al final las cerraban cuándo y con los acuerdos que ellos querían, la tensión entre activistas y la gente de los partidos, el deseo nunca cumplido de relacionarse y aprender de los movimientos en torno a la vivienda, la ausencia total de inmigrantes, los límites y trampas de las redes sociales y de aquello que se llamaba entonces tecnopolítica, los ¡círculos de Podemos¡, los eslóganes que querían ser populistas puestos en circulación por Errejón, Iglesias, etc.
Es como si tu intervención fuera el resultado de un estudio de caso que me hubiera tenido a mí como objeto de estudio. Pero ojo: no porque yo comparta tu diagnóstico sino porque es un fiel retrato de mi papel y de mis ideas en aquellos meses.
Daniel.